8 de febrero de 2010

VALENTINA, OTRA VEZ

El lector añejo de estas páginas viene siguiendo el crecimiento de nuestra segunda hija, que hoy cumple 4 sabrosos años. Allí la dejé esta mañana, envuelta en sueños antes de lanzarme a la calle para buscar el diario sustento. Tendrá que esperar a que vuelva yo para abrir su regalo, si Paula resiste su presión filial para descubrirlo antes.

Si a los dos años ya era pícara, ahora es una genia del histrionismo. Actriz de comedia pero capaz de esbozar una mueca trágica si no le dan lo que pide, su carácter la llevará lejos. Experta en mortificar a su hermana, que ve un cuadrado donde hay un cuadrado y exige que Valentina también lo reconozca, adora sus muñecas y duerme con ellas. Puede estar una mañana entera con la misma carterita en el hombro, con un contenido que no mostrará. Tiene amigos invisibles, que pertenecen a una extraña familia "sui generis": Mechi, Mecha, Mecho y últimamente Mechito. A todos ellos declara habérselos comido. Por algo será que le gusta el color negro.

Su mejor amigo del mundo real se llama Marcos, y dice que se va a casar con él, que parece tener la misma idea. Afortunadamente nuestros "consuegros" son amigos de la casa. El año pasado intervino en una muestra de patín en la que hacía de perrito dálmata secuestrado y recuperado, junto a Sofía y Paula. En 2010 aprenderá, si logramos dar con un buen profesor, a tocar sus primeros acordes en el piano. Cada vez que tiene uno a su alcance allí se queda, feliz. Quizás algún día toque los "Nocturnos" de Chopin, pues igual que a su papá, le gusta trasnochar. "Yo no me canso nunca", proclamó hace unos días.

Hoy cumple 4 años esta hijita que el sábado pasado me dijo que había venido al mundo en mi panza y no en la de Paula. Una enigmática declaración que la pinta de cuerpo entero, igual que la de anoche, cuando antes de irse a dormir en la noche previa a su cumpleaños nos dijo a ambos: "Te quiero mucho".

Valentina, la pelirrojona irlandesita de alias Wally, es otro de los regalos que he recibido en los últimos años, y a ella dedico esta canción.

2 comentarios:

kop_op dijo...

Bambi, muy tierna la descripción de tu _pelirrojona irlandesita_. !Felicitaciones atrasadas!

Aquí va un diálogo "similar" con nuestro nieto Agustín (edad a la sazón 5 años, la actual, 23), desde el asiento trasero del auto, yo manejando, mi señora de acompañante:
- Abuela, ¿querés que te diga a quién quiero más, a vos o al abuelo?
Nos miramos de reojo, intrigados.
- Bueno, decilo.
Alegremente nos informa:
- A vos, y al abuelo.

Así como él sentía la urgencia de decirlo sin la presencia de los demás 14 nietos, yo creo necesario contarte esta anécdota ahora.
Saludos, y que tengas un buen fin de semana.
Federico

El Bambi dijo...

Es así, los pequeños tienen sentencias insólitas y muy tiernas. Gracias por pasar, kop.