5 de octubre de 2007

INDIOS

Leo en Desventuras en la Historia que, durante las Invasiones Inglesas, los indios ofrecieron su ayuda en reiteradas oportunidades a los criollos y españoles que defendían a Buenos Aires. El ofrecimiento fue gentilmente rechazado, aunque los cabildantes obsequiaron a los indígenas con aguardiente y yerba mate, quizás debido a los recelos que podía inspirar un ejército indio paseándose por las calles de la capital.

No sabremos nunca qué podría haber sucedido si los indios finalmente entraban en la batalla y después se decidían a reclamar parte en la victoria (o no). Esto sería historia contrafáctica, es decir, un ejercicio mental que consiste en escribir una historia que no fue. Un ejemplo de ella es el libro: "Los rojos ganaron la guerra", en el que Fernando Vizcaíno Casas describe una España imaginaria en la que la guerra civil no es ganada por Franco sino por el ejército popular, rojo o republicano (el nombre que se le da suele depender del color ideológico del hablante). En esa divertida obra, España se convierte en la Unión de Repúblicas Socialistas del Estado Español (URSEE), la Pasionaria es su presidenta y el Peñón de Gibraltar es tomado por la Alemania de Hitler, que ha hecho un pacto con Stalin.

Volviendo a los indígenas locales, menos ambiciosos que los nazis o los comunistas, suele haber una lucha intelectual entre quienes defienden la Conquista del Desierto llevada a cabo por Roca para darle la Patagonia a la Argentina, y los que reclaman todo lo que les fue quitado a los indios en esa y otras batallas con los blancos. Yo me inclino por una visión equilibrada, en lo posible, aunque también pienso que la historia de la humanidad es, en un aspecto, una lucha entre poderosos y débiles, y en este sentido lo que ocurrió era algo predecible. No inevitable.

Sobran los casos de convivencia armoniosa entre colonos e indígenas. Los galeses, por ejemplo, llegaron a Chubut en 1865, a bordo del "Mimosa", y tuvieron un trato cordial con los locales. Otro ejemplo es el de la familia Bridges, que en gran parte se crió entre yaganes en la zona de Tierra del Fuego. Testimonio de ello es el libro: "El último confín de la Tierra", de E. Lucas Bridges, que fue publicado en 1948 y obtuvo repercusión internacional. Otras obras, como la famosa "Civilización y barbarie", de Sarmiento, tienen una visión menos benigna sobre los pueblos originarios de las tierras argentinas.

No comparto la visión romántica de los indios, que los describe en su conjunto como seres bondadosos y maltratados por la civilización europea. De hecho, entre ellos también había guerras de conquista. Ambas culturas tuvieron o tienen aspectos positivos y negativos. Hace poco se publicó la noticia de que los incas engordaban a sus niños para ofrecerlos en sacrificio, algo que puede ser difícil de creer pero a juzgar por la fuente parece ser cosa seria. Por supuesto, en Europa existieron otras formas de abusos, como la Inquisición (antes de que me lo diga Chipi), entre otras.

La naturaleza humana es una sola en todos lados, condicionada por su contexto cultural. Y esto hace que la Historia no pueda ser evaluada con miradas simplistas. Ni leyenda negra ni leyenda rosa. A mí, personalmente, me gusta intentar una mirada positiva y conocer los aportes que cada quien hizo a la humanidad. Realismo e idealismo son las dos riendas de la historia humana.

9 comentarios:

hugo dijo...

lo que dice usted del temor de los españoles a armar a los indios durante las invasiones inglesas es así bambi, y se debió a una famosa rebelión de esclavos en las plantaciones del caribe a fines del siglo XVIII que fue finalmente sofocada , pero luego de grandes pérdidas de vidas de ambos bandos, de esto se tenía conocimiento en américa, y es en opinión de torcuato di tella lo que hizo que las elites brasileras desde el origen mismo de la república hayan sido mucho mas afectas a los tratos entre allas que en argentina por ejemplo, convencidas de que el verdadero peligro era la población negra esclava que podia sublevarse como en el caribe. fijese que lo que hiceron los españoles con los indios fue como maximo mantenerlos contentos para que no se pasen al bando de los ingleses, lo que fue muy inteligente.

sobre el analisis de la campaña del desierto, los que proceden como usted señala-la inmensa mayoría de los guías que trabajan en la patagonia, los primeros, vaya a saber porque- incurren en un anacronismo, o sea aplicar concepotos del presente -derechos hmanos por ejemplo- a situaciones del pasado donde los mismos no eran tenidos en cuenta ni por blancos ni indios, a excepción de algunos religiosos que se internaron en esas tierras australes.

por último, a los que siguen pensando en el genocidio y no les cae bien roca, que vayan al libro del perito moreno -insospechado de militarismo y modelo de desinterés- "viaje a la patagonia austral" donde narra su cautiverio en la tribu del cacique sahiueque y como se escapó.-

El Bambi dijo...

Leí textos sueltos del Perito Moreno en una de sus biografías, y recuerdo ese episodio con Sahihueque. No lo tuve presente al momento de escribir "Indios", pero vale también como ejemplo de lo que quiero decir. No sabía, en cambio, acerca de aquella sublevación en el Caribe.

Gracias, Hugo, por la lectura cotidiana y el aporte constante.

Anónimo dijo...

Muy claro su comentario, Hugo, acerca de la inexistencia del genocidio de los primitivos habitantes de estas tierras. Esta ud en la línea de Bush, que se niega a admitir el genocidio armenio. ¿O es que ud lo justifica ya que seguro que hubo algún armenio que secuestró a alguien como lo hicieran los mal llamados indios con el Perito Moreno?
Desde el mismo nombre ("campaña del desierto") se anuncian las intenciones de los descendientes de europeos, muy distintas estas conquistas de las que realizaron incas, por ejemplo, intentado asimilar lo mejor de la otra cultura, no hacerla desaparecer.

hugo dijo...

en primer lugar anónimo, estamos hablando de lo que sucedió en la patagonia argentina, por lo que se que tienen que ver con esto bush o los armenios.

en segundo lugar, yo no justifico nada. simplemente señalo que no se puede juzgar con los canones morales del siglo XXI lo sucedido en el siglo XIX, cuando esos canones eran diferentes a los actuales. lo mismo sucedió con la conquista del oeste americano,o del africa, por caso en la misma época.

por último, le recuedo que los araucanos y mapuches no solo secuestraron al perito moreno.

Anónimo dijo...

La contaminación del medio observado por parte del observador es un debate muy actual en las ciencias.
Ud afirma que no es lógico juzgar lo ocurrido hace 150 años con los ojos de hoy. Lo invito a ud a presentarme la máquina del tiempo que me permita ver la "campaña del desierto" con los ojos de la época.
Así haga ud un esfuerzo de descontextualización, siempre estará ud mirando ese tiempo con los ojos de este. ¿O no es acaso una opinión con los ojos de hoy la suya sobre lo hecho por Roca?
Por otra parte, "juzgar" a Roca sería mucho más indulgente para con él que las matanzas que llevó a cabo nuestro "glorioso ejército"
Que los milicos que asesinaron poblaciones enteras y barrieron de la Patagonia a los que allí habitaban es un hecho que no se puede discutir hoy en dia.
Existen muchos documentos históricos en donde se habla de las tierras "desiertas" repartidas entre los oficiales del general que nos deshonra desde el billete de $100.
Ahora bien, que ud. los justifique que los araucanos y mapuches no solo secuestraron al perito moreno es algo bien diferente.

No se trata de juzgar, pero algún nombre hay que ponerle al exterminio de la población aborigen de un territorio, y una de las palabras posibles es "genocidio".

Con su criterio nada podríamos decir de otros tiempo, ya que siempre estamos mirando con el cristal de nuestro tiempo hechos del pasado.
En su parecer, tampoco podemos comparar lo ocurrido en un lugar con lo ocurrido en otra parte, negando así el valor de las ciencias sociales.
Desde algún tiempo hay que hablar del pasado, y ocurre que ese tiempo es el presente.
Por otra parte, menciona ud que los derechos humanos son un argumento de nuestro tiempo. Tal vez bajo este nombre sea un concepto moderno, pero desde hace muchos siglos surgen voces defendiendo los derechos del otro. Sin ir más lejos, Fray Bartolomé de las Casas alzó su voz en defensa de los derechos de los "indios" hace ya varios siglos.
Ah, y para que no me llame anónimo, le cuento que me llamo Sebastián.

hugo dijo...

en primer lugar lo llamé como usted se presentó sebastián, las cualidades adivinatorias nunca fueron mi fuente. celebro su decisión de dar a conocer su nombre.

sobre su mención a fray bartolomé de las casas, si usted lee atentamente mi primer post, deje sentado allí que salvo los sacerdotes, influídos seguramente por los escritos de dicho religioso, nadie -ni aborígenes ni blancos- hablaban de "derechos humanos" en aquellos tiempos.

en cuanto a lo demás, creo que tanto usted como yo hemos expuesto cada uno sus argumentos, por lo que en lo que a mi respecta, no voy a agregar nada más sobre este tema.-

El Bambi dijo...

Sobre este debate, mi postura es la que está reflejada en el último párrafo de mi texto.

El Bambi dijo...

Agrego un dato: los incas no respetaban los derechos humanos entre ellos mismos.

Por favor lean la nota completa en http://www.am.com.mx/Nota.aspx?ID=159012&strPlaza=Leon&IDPlaza=1

Insisto: la cosa no es tan simple, y la naturaleza humana trasciende las culturas.

Pau dijo...

Creo ver confusiones conceptuales varias, si me permiten. Solo puntualizo un par que, si hubieran sido oportunas, podrían haber aportado a la discusión.
La "Conquista del desierto" se inscribe sin matices como continuación del proceso de conquista europea iniciado por los españoles tres siglos antes. Este es el consenso entre los que han analizado el tema en serio. Nadie niega, aún los que no condenan al Estado argentino por su brutalidad: no hay diferencias ni en las formas ni en los contenidos; ambas fueron igualmente crueles, sanguinarias y plenas de traiciones y maldad.

Claro que no existían entonces los "derechos humanos" así designados, pero por supuesto que, al igual que tres siglos antes, existía perfecta idea de lo que era el derecho de gentes, lo cual quedó expresado con categóríca claridad ya en las Leyes de Indias. En aquel entonces era super condenable (y condenado) el comportamiento de los conquistadores. No es cierto que eran todos unos bestias que no sabían lo que hacían. No es cierto que era la úníca salida, ya que los indios no eran ningunos pelotudos. Les aconsejo leer lo que escribían (o dictaban mejor dicho) para darse cuenta que, en plan de ucronías, bien podrían haberse encontrado mejores salidas (más dignas y más económicas!) que la de masacrar indiscriminadamente a los antiguos ocupantes de esta tierra.