En tren de experimentar, acá hay un video que hice de mi pequeña gran familia, en julio del año pasado, cuando Pedrito ni siquiera gateaba.
31 de marzo de 2009
FAMILIA
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TEMAS: FAMILIA
25 de marzo de 2009
FELIZ CUMPLEAÑOS, CHOCHOLETA
Cinco años han corrido ya desde aquella tardecita en que nací como papá, y sigo aprendiendo cosas día a día.
Serenamente renuncio a describir ese instante en que me entregaron a nuestra hija y al oír mi voz dejó de llorar.
Feliz cumpleaños, Sofía Isabel.
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TEMAS: FAMILIA
21 de marzo de 2009
IRLANDA DE CABEZA AL GRAND SLAM
Hoy es un día histórico para el rugby irlandés, porque la Selección de la verde Erin le ganó a Gales en Cardiff 17 a 15 y conquistó el Seis Naciones -que no ganaba desde 1985- además de hacerse acreedor al honorífico Grand Slam por haberles ganado a todos los equipos que disputaban la competencia, esto es, Inglaterra, Italia, Francia, Escocia y Gales. La única vez que Irlanda había conquistado el Grand Slam había sido en 1948.
El partido con los galeses fue muy trabado en el primer tiempo, en que Gales se fue a los vestuarios con ventaja merced a dos penales. En la segunda mitad los irlandeses salieron con todo y rápidamente sumaron con dos tries convertidos (el segundo puede verse en la imagen que acompaña estas líneas). Gales fue descontando a través de penales -uno de ellos, cobrado por el árbitro por falta de caballerosidad de O'Callahan, que se burló de un rival- y llegó a ponerse en ventaja con un drop. A muy poco del final, O'Gara ejecutó brillantemente un drop y puso el resultado final, aunque la última jugada del match fue un penal galés pateado desde 48 metros, que no llegó a los palos y permitió el festejo de toda Irlanda.
Las calles de Dublin, como el martes pasado en St. Patrick's, ya estarán rebosando de abrazos, canciones y festejos, como en los pubs, en los clubes y en las casas.
Los Pumas mantienen una rivalidad deportiva con Irlanda debido a sus duelos en los últimos tres Mundiales de rugby, el último de los cuales celebramos en este espacio. Sin embargo, mi corazoncito celta late hoy con más fuerza. ¡Irlanda Campeón!
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TEMAS: DEPORTE
17 de marzo de 2009
HAPPY ST. PATRICK'S!
Hoy es la fiesta nacional de Irlanda, a la que ya nos hemos referido por acá. Paula y yo, si conseguimos niñera o niñero, saldremos a festejar con unas Guinness otro 17 de marzo que nos encuentra con tres hijos.
La fiesta de hoy tiene un sentido y no está hecha para oportunistas. La sangre irlandesa se lleva o no se lleva, pero no se inventa. Y más aún, la sangre irlandesa se lleva todo el año, no solo como excusa para celebrar algo que nunca hemos honrado. Por eso ruego que se ausenten aquellos que ignoren quién fue este santo que evangelizó a la verde Erin. Para los que quieran saber más sobre su vida y tengan tiempo, aquí hay un libro de 1880 con su biografía.
Irlanda es el país de los verdes campos, los pubs de antaño (aunque cada vez queden menos), los emigrantes que aquí llegaron y la música de ensueño.
A modo de festejo, y para compartir mi verde alegría con ustedes, dejo un par de canciones representativas de la isla más cálida del mundo. Por un lado, The Chieftains en concierto, con una pareja que muestra la danza típica irlandesa. En segundo lugar, "Danny Boy", una canción típica del folklore celta, interpretada por el tenor irlandés Michael Londra y matizada por paisajes de la Isla Esmeralda. Por último, y dado que Irlanda tiene paisajes tan agraciados, dejo otro video con más imágenes de su geografía. Para más detalles, discover Ireland!
Happy Saint Paddy's Day, Mum!
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TEMAS: FAMILIA
16 de marzo de 2009
VELÁZQUEZ Y LA REALIDAD, INSEPARABLES
En este espacio escribí alguna vez que al momento de conocer a Paula mis dos pintores favoritos eran Goya y Velázquez. Voy a ocuparme, pues, de uno de ellos, dado que ya me he referido a Goya en más de una oportunidad.
Diego Rodríguez de Silva Velázquez Rodríguez Buenrostro y de Zayas, tal su nombre completo, representa el realismo más evolucionado en la España de los grandes reyes, donde la Inquisición estaba presente y las victorias bélicas se sucedían. Portugal era parte de España -hasta 1640- y el eje del debate artístico era si había que pintar la realidad tal como era o darle un barniz de perfección y simbolismo.
"La educación de Velázquez" -cuenta el experto Julián Gállego- "aunque beneficiándose del estudio del natural, se ha realizado en unos términos que además de subordinar el colorido al dibujo, clasifica los géneros en altos (las composiciones inventadas, religiosas, históricas, fabulosas o alegóricas) y bajos (paisajes, floreros, bodegones y, hasta cierto punto, retratos, esto es, cosas imitadas o copiadas)".
En este contexto, Velázquez se nutre del tenebrismo de Caravaggio. A los ¡19! años, en su época sevillana, pinta "Jesús en Casa de Marta y María" (la imagen puede agrandarse haciendo click sobre ella). En esta obra, observamos una mixtura entre una escena del Evangelio y otra que la precede espacialmente, que es una vieja con una joven que cocina en un bodegón. La segunda es una escena típica de una taberna como cualquiera de las que existían en esa época, y Velázquez ambienta el relato bíblico en su tiempo. El artista, evidentemente, conocía bien esos lugares. La anciana del primer cuadro parece ser la misma del segundo, detrás de María Magdalena.
Vemos unos pescados -objetos simbólicos para los cristianos- y unos huevos que parecen reales, al igual que los ajos. Los huevos vuelven a estar presentes en "Vieja friendo Huevos", una obra que también está en la National Gallery y muestra ese realismo del que hablábamos. El arte que imita a la naturaleza también es bello.
Las luces y sombras tenebristas se ven con claridad en la obra que analizamos hoy, y el contraste entre los ojos casi vacíos de la anciana y la expresión resignada de la joven es inmediato. Más aún: la segunda nos mira y parece establecer una complicidad con el observador del cuadro, típica en los cuadros de Velázquez como "Los Borrachos" o "La Rendición de Breda", un hecho histórico que fue motivo de otras obras artísticas.
Lo que más me impacta de Velázquez, nacido en 1599, es su exacta reproducción de la realidad, un estilo que más tarde sería relegado gradualmente por otros géneros tendientes a expresar los sentimientos y las imaginaciones -cuando no, alucinaciones- del autor. Tras esta sucesión de estilos yace una evolución en la mirada de la realidad, que tiene sus bases en la filosofía, desde el realismo aristotélico-tomista hasta el idealismo de Kant y Hegel, y más tarde otras corrientes que directamente desligan al hombre de la realidad exterior. El eco de estos debates en el arte es claro, y constituye un estudio apasionante.
Al traer a Velázquez a este espacio, elegí esta obra porque me evoca mi primer viaje a Europa, donde lo descubrí del todo. El cuadro habita la National Gallery de Londres, y desde allí envié una postal a mi familia que reproducía "Jesús en Casa de Marta y María". El video que dejo más abajo es, justamente, sobre una exhibición de las pinturas de Velázquez en la National Gallery, y por supuesto una de ellas es la que nos ocupa hoy. Para el presentador -Waldemar Januszczak, crítico de arte del Sunday Times-, esta obra tiene un mensaje moral sobre la necesidad de Dios. La reflexión sobre "La Venus del Espejo" me gustó mucho. Lo recomiendo, con la aclaración de que está en inglés.
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TEMAS: ARTE
11 de marzo de 2009
LA SIESTA, ESE RATO SUPREMO
La revista Selecciones del Reader's Digest solía incluir una sección llamada "La Risa, Remedio Infalible". Pues bien, a la risa yo le agregaría la siesta, ese recreo que el alma se toma en medio de sus trajines cotidianos, y del cual resurge con nuevos bríos.
Mi padre ha sido toda mi vida un referente de la siesta, que Camilo José Cela denominó "el yoga ibérico". Cuando yo era chico siempre se hacía su pausa y se venía de la editorial a casa, a almorzar primero y a "echarse" un rato, para regresar a su escritorio sobrepasado de papeles viejos o nuevos. En nuestras vacaciones en Sauce Grande, la siesta de Papá era el intervalo poco propicio para ocurrencias ruidosas; siempre esperábamos con ansias el fin de su descanso porque significaba para nosotros la vuelta a la playa y la posibilidad de comprar facturas. Mi mamá también practica la siesta ahora que ya no tiene que cuidarnos a nosotros, sus hijos adultos.
Mi cuñado Sebastián es otro aficionado a la siesta. Sus horarios laborales le han permitido darse a la práctica del reposo vespertino junto a sus hijos, envuelto en un ponchito ideal para la ocasión. Ignoro si ahora ha podido mantener esa costumbre.
En lo que a mí respecta, recuerdo algunas siestas memorables, nunca tan famosas como los cuadros alusivos de Millet y Van Gogh, pero sí muy disfrutadas. La primera que me viene a la memoria es la que gocé en Cachi, ese pueblecito salteño de plaza y capilla blanca, donde todos se conocen y el ruido es un extraño. Allí llegué un día de mochilero, y después de comerme unas humitas me tiré con mis bártulos como almohada en un banco de la plaza, para dormirme al sol, panza arriba, arrullado por los pájaros. Fue inolvidable.
Otras siestas que recuerdo tuvieron lugar con mis hijos. En Santiago de Chile, en lo de la Abuelita Cupy, estaba descansando un día en mi cama y me trajeron a Sofía, que en ese entonces tenía un mes y medio de vida. La puse junto a mí, toda acurrucada, y nos dormimos una de las mejores siestas de mi vida. Valentina, a quien pueden ver en sus tiempos de recién nacida en la foto que cierra la columna, sabe echarse unas siestas olímpicas cuando estamos todos en casa, segura de que la cuidaremos. Y reciencito nomás, dejé dormido a Pedrito en su cuna, con su año recién cumplido, que se adormiló escuchando jazz del viejo conmigo, mientras llovía sobre Buenos Aires. Como dice mi mamá y decía mi abuela Bob, Glen Miller "is smooth". Su imagen es la que encabeza y ha inspirado estas líneas.
Con Rosko también he dormido siestas memorables, donde solo se oía algún suspiro suyo, que estaría soñando con interminables corridas en el parque, seguidas de una zambullida en alguno de los lagos de Palermo.
El mismísimo día que me casé me dormí una buena siesta antes de emprender la partida a la iglesia. Fue muy provechosa, ya que la fiesta terminó a las seis de la mañana y yo seguía bailando.
Muchas personas se lo toman bien en serio, y antes de dormir la siesta bajan las persianas, se ponen el pijama y abren la cama. Yo nunca he llegado a tanto, lo mío es una siesta que podríamos llamar "casual", más espontánea y exenta de semejantes preparativos. Ahora, el ejercicio de la siesta se me ha complicado, porque los hijos no perdonan. Este descanso ha pasado a ser un hábito de lujo, que nos repartimos Paula y yo cuando queda algún hueco de calma en el hogar donde los pequeños son mayoría... y tiranía.
En ciertos países como Francia y Tailandia la siesta ha sido regulada por los organismos de control laboral, y los investigadores concluyeron que una pausa en la jornada podía incrementar la productividad de los empleados. Sin embargo, otros (aguafiestas) dicen que la siesta puede indicar problemas ocultos tras la aparente necesidad de descanso. En las provincias argentinas no les preocupa: muchas reparticiones estatales, o pequeñas empresas, hacen un corte a la tarde porque la gente se va a dormir la siesta. Para mayores pruebas, basta con llamar a alguna secretaría estatal: nadie atenderá. En Buenos Aires ese hábito ha perdido vigencia.
En España, una empresa hizo una encuesta que arrojó las siguientes conclusiones sobre la práctica de la siesta:
- 8 de cada 10 españoles prefiere el sofá, y en 8 de cada 10 casos se puede descartar un sofá si no es cómodo para sestear.
- No importa que la duración recomendada para una siesta sea de entre 15 y 20 minutos: 9 de cada 10 lo supera y 3 de cada 10 duerme más de 40 minutos, aunque los expertos lo desaconsejan.
- El 70% de los encuestados destacan la importancia de la luz y establecen que la ideal es la tenue e indirecta, una luz cálida que invite al relax o incluso la ausencia de luz.
- Gran disparidad de opiniones sobre el ruido: el 50% necesita silencio absoluto pero al 30% no le molesta y el 20% prefiere sonido ambiente sin el que no puede dormir.
- Entre los que necesitan sonido, el 40% ve los documentales vespertinos, pero también los hay que duermen con la radio, con música clásica, con películas o con eventos deportivos como el ciclismo.
- La postura es fundamental: el 78,9% prefiere dormir tumbados (el 37,5% a pierna suelta) y el resto lo hace sentado con los pies apoyados en una mesita.
- Adiós al pijama: sólo 1 de cada 10 lo usa; más de la mitad prefieren ropa cómoda como el chándal (el "jogging" de los españoles) mientras que 3 de cada 10 necesitan de una manta que los tape.
- Los perjudicados: 7 de cada 10 encuestados que no pueden permitirse la siesta por el trabajo estarían dispuestos a hacer algún sacrificio para conseguirla.
- Entre los sacrificios están comenzar antes la jornada laboral (40%), salir más tarde (30%) y comer en menos tiempo (30%).
- El 54% de los entrevistados vería con buenos ojos que en su lugar de trabajo se habilitasen zonas para sestear.
A mí, qué quieren que les diga, me parece que la siesta es un rato de gloria antes de proseguir la batalla que nos hace héroes cotidianos. Que descansen.
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TEMAS: OCIO
5 de marzo de 2009
SALE A LA VENTA UN CUADRO DE VAN GOGH
En el suplemento ADN de La Nación del sábado pasado se publicó una nota que informaba la próxima subasta del cuadro "El Parque del Hospital Saint-Paul", de mi admirado Vincent Van Gogh. La obra, pintada en 1889, es decir unos meses antes del suicidio del holandés, es un retrato del jardín del hospicio donde el artista estaba internado.
El artículo, de Loreley Gaffoglio, da algunos hechos por sentados; yo los calificaría, al menos, de dudosos. En pimer lugar, la calificación de "impresionista" que se le hace a Van Gogh es discutible, puesto que el pintor holandés fue único y dueño de un estilo muy peculiar, donde muchos ven la avanzada del expresionismo y el fauvismo. De hecho él no se identificaba como un impresionista y hablaba de él como un tercero en una de sus cartas a Theo:
"La locura es saludable por esto: que uno se vuelve quizá menos exclusivo... ¡Ah... pintar rostros como Claude Monet pinta los paisajes! Eso es lo que falta hacer a pesar de todo, y antes de que en rigor sólo se identifique a Monet con los impresionistas. Porque en fin, en rostros, Delacroix, Millet, muchos escultores han hecho cosas mucho mejores que los impresionistas y que J. Breton... Y así guardaremos siempre una cierta pasión por el impresionismo; pero yo siento que vuelvo más a las ideas que ya tenía antes de ir a París".
Al respecto también podemos leer la opinión del crítico italiano L. Vitali:
"Tras haber partido del impresionismo, y entendido la lección de Oriente, para el empleo del arabesco del dibujo y el preciosismo cromático, Van Gogh se ciñe al movimiento romántico, superándolo por la exasperada intensidad de su visión.
"No quema las naves con el naturalismo, pero vá mas allá; sus magníficas alucinaciones, que en modo alguno y en ningún instante preludian el arte abstracto, abren el camino al expresionismo. Es su primer fundador, o como dicen hoy los nuevos sabios, ¡el mayor culpable!".
Volvemos a la nota de ADN, que dice también: ""El parque del hospital Saint Paul", tal el título del óleo, es una vista intimista y privilegiada de la geografía donde el genio holandés fue conminado a recluirse tras atentar en Arlés contra la vida de su amigo Paul Gauguin".
Pero sucede que el cuadro es de septiembre de 1889, y el incidente con Gauguin tuvo lugar el 23 de diciembre de 1888. En los nueve meses que transcurrieron entre ambos hechos Van Gogh estuvo internado pero también tuvo períodos de vida en libertad, es decir que la internación en Saint Paul -en mayo de 1889- no fue consecuencia de su pelea con Gauguin, como parece sugerir la nota.
Hay más: El atentado al que se refiere la periodista no ha sido aclarado. Van Gogh había invitado a su amigo Gauguin a pasar una temporada en su "casita amarilla" de Arles, donde él quería desarrollar una comunidad de artistas. Su proyecto fracasó desde el vamos, con un Gauguin que en sus cartas a París escribía lo mal que se sentía allí. "Todo me parece tan pequeño y tan pobre, la región y las gentes. Vincent y yo no solemos coincidir, sobre todo en lo que se refiere a la pintura".
Finalmente el francés se marchó de la casa, y en una versión posterior -quince años después- dijo que Van Gogh lo había atacado y le habia parecido ver un cuchillo en sus manos, aunque omitió esa historia en otros relatos. Vincent corrió a la casa y se cortó el lóbulo de una de sus orejas, tras lo cual fue a un burdel que frecuentaba y se lo entregó a una prostituta, quien dio aviso a la policía.
Van Gogh fue internado varias veces en períodos cortos, pero con el tiempo recobró su libertad. Su internación en el manicomio de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Remy, no tuvo lugar al ser "conminado" por otros, sino por propia voluntad. Su hermano Theo, a quien escribió las famosas cartas, se oponía a esto, pero Vincent se mantuvo en su idea y se internó. Allí era vigilado en lo necesario y era independiente hasta cierto punto. Él mismo, al principio de su estancia en el lugar, preferia no traspasar los muros del antiguo monasterio por temor a tener un ataque fuera de él. "Posiblemente todavía tenga que sufrir mucho", escribió.
Como detalle apuntemos que Van Gogh solo firmó siete de los 140 cuadros que pintó durante su vida en Saint-Remy, desde mayo de 1889 hasta mayo de 1890.
El cuadro que acompaña estas líneas es "Noche Estrellada", que fue pintado en septiembre de 1889 al igual que la obra que sale ahora a la venta.
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TEMAS: ARTE
2 de marzo de 2009
VUELTA A CASA

El regreso de las vacaciones es un instante del año en que el espíritu está desorientado. No tanto por el hecho de volver a la rutina -necesaria rutina, a pesar de todo- sino porque nuestros sentimientos se hamacan entre la feliz satisfacción del descanso cumplido y la decepción de saber que nada es eterno en esta vida, y en algún momento llegaremos a la autopista a La Plata, o al Acceso Oeste, o a la Panamericana. Los más afortunados arribarán a Ezeiza o Aeroparque. Quien esto escribe vive en Buenos Aires, claro está.
Siempre lo supimos, desde el día en que pusimos un pie fuera de la oficina: las vacaciones empiezan y terminan en un suspiro. Pero entonces, mientras dura ese suspiro, tenemos que paladear cada minuto de ellas como si fuera el último.
Pensémoslo así: es necesario que volvamos al trabajo, porque de lo contrario no podremos disfrutar de un nuevo descanso en los próximos meses ¿o años? Descansamos de lo que hemos trabajado, pero también de lo que hemos padecido, ya sea una preocupación crónica, una rutina demasiado exigente o, por qué no, una vida demasiado disipada (tal como le gustaría decir a nuestra amiga Maximina Traynor).
Es verdad que sería fabuloso vivir de vacaciones, visitando playas, museos y ciudades del mundo. Pero eso no es la realidad, al menos la nuestra y la de buena parte de los lectores de este humilde espacio. Entonces hay que pensar qué hay de bueno en que las vacaciones terminen. No todo lo bueno es placentero, y mucho de lo malo sí lo es, al menos en nuestro concepto de bondad y maldad.
Las vacaciones y el resto del año son ejes de la misma carreta, la que lleva nuestros sueños, proyectos e ilusiones. Hay un tiempo para todo: uno para descansar y divertirse, y otro para sembrar, en silencio y con paciencia. A veces éste último se prolonga más de la cuenta, pero ¡qué lindo es entonces gozar de unas merecidas vacaciones!
No es de mi entero agrado lo que he escrito, pero es que ya lo he dicho más arriba: mi espíritu está algo desorientado en éste, mi primer día de trabajo después del receso.
La imagen que ilustra estas líneas es de la pulpería "Adela", un local de 1870 situado a la vera de la ruta 2, en cuya puerta paramos a comer algo a nuestro regreso de La Lucila del Mar, ayer a la tarde.
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TEMAS: OCIO
15 de febrero de 2009
CERRADO POR VACACIONES

Si alguien reconoce este muelle... bueno, ya saben a dónde me fui. Allí me iré a correr por esta playa.
Y me comeré unos cornalitos con limón mirando este paisaje.
Para que imaginen mis reflexiones en los próximos quince días, los invito a leer lo que escribí hace un tiempo al respecto. Hasta la vuelta.
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TEMAS: OCIO
7 de febrero de 2009
EL TIEMPO IMPONE REGLAS, NOSOTROS JUGAMOS
Anoche, después de unos seis años según intentamos recordar, volví al cine y fui con Paula a ver "El Curioso Caso de Benjamin Button", una película protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett. Trata sobre un hombre que nace con el cuerpo de una persona de 80 años y a medida que crece va rejuveneciendo. El film tiene similitudes de estilo con las consagradas "Forrest Gump" y "Big Fish", aunque éstas dos, en mi humilde opinión, son superiores a la que hoy nos ocupa.
Pitt es un actor que me cae bien, pese a estar catalogado como un galancito de Hollywood que no basa su éxito tanto en sus virtudes actorales como en su apariencia física. Pero sin embargo, en esta película lleva muy bien el papel, y con toda seguridad lo hace mejor que Tom Cruise, quien había sido candidato a hacer ese papel. Por supuesto que durante la película aparece en poses típicamente destinadas al público femenino, pero su actuación es excelente en la traducción de los sentimientos que inundan al atribulado e inevitablemente solitario Benjamin Button.
A poco de observar el desarrollo del film recordé con asombro que hacía tres años había escrito algo muy similar al argumento en este modesto espacio. No voy a copiar todo el texto aquí, dejo el enlace para que lo haga el amigo lector si lo desea. Solo transcribo un pequeño párrafo que me ayuda a redondear la idea allí expresada:
"¿Qué ocurriría si la vida trascurriera al revés? Quizás, si en la juventud pudiéramos recordar nuestro "futuro", o sea nuestra vejez, la valoración de las etapas de la vida cambiaría. En el secundario, nostálgicos, recordaríamos aquella época en la que no trabajábamos y nuestros nietos venían a visitarnos. O en la primaria evocaríamos la gloriosa etapa en la que no teníamos que pedir permiso a nuestros padres para salir de parranda, y además nos autoabastecíamos financieramente. La mirada de cada edad cambiaría".
Esta película reafirma aquella idea mía de hace tres veranos: Las etapas de la vida, que se suceden en un hilo invisible y continuo, son unidades en sí mismas, que hay que paladear en su justa medida y a su tiempo.
Con respecto a la película, a mi juicio está excesivamente centrada en el largo romance entre los dos protagonistas, muy enfocado a su aspecto físico y menos al costado espiritual que implica un amor adulto. Un aire de resignación, contrario al optimismo irresistible de Tom Hanks en la ya citada "Forrest Gump", o el delicioso personaje de Albert Finney en "Big Fish", navega a lo largo de las dos horas del film, aunque el personaje de la madre adoptiva, hecho por Taraji Henson y postulado al Oscar, es el encargado de transmitirnos que la vida es una eterna fiesta, simple y llana. El rol materno sigue siendo en el cine norteamericano un portador de valores positivos.
Tal vez la diferencia entre el mensaje de "Forrest Gump" y "El Curioso Caso..." pueda observarse con claridad en los dos personajes de reparto que se encargan de decirnos de qué se trata todo esto. En la primera, Gary Sinise encarna al inefable Teniente Dan, que se sobrepone a su derrota personal y física en Vietnam y conoce la paz y el amor. Su primo hermano en "El Curioso Caso...", el Capitán Mike (Jared Harris), también parece destinado a ganar su lucha, pero su mensaje final no es el mismo.
En síntesis, "El Curioso Caso de Benjamin Button" es una película que vale la pena ver, con buenas actuaciones de Brad Pitt y Cate Blanchett, una excelente fotografía y una banda de sonido a la altura del objetivo, además de los logrados efectos en la evolución física de los personajes. Su naturaleza y una serie de similitudes y detalles del guión la llevan al rubro de los dos films que he mencionado más arriba, aunque a mi juicio en un escalón inferior. El realismo puede hablar en positivo.
Todas las edades pueden ser bellas en la vida, cada una con sus secretos, sus desafíos y sus dones. Nosotros somos los descubridores.
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TEMAS: CINE Y TV
1 de febrero de 2009
NO LLORES, ROGER, NO SIEMPRE GANA EL MEJOR
La vida te da sorpresas, y hoy me entregó otra. Nunca se me había ocurrido que un suizo me haría derramar lágrimas, pero Roger Federer lo hizo. Contemplar su llanto descontrolado ante los impiadosos micrófonos del escenario montado para la entrega de premios del Abierto de Australia fue demasiado. Rafael Nadal, una vez más, lo derrotó en cinco sets de los mejores que he visto en lo que llevo recorrido. Pero su cabeza pudo más, y el inmenso Roger aflojó en el quinto set y lo perdió feo, 6-2.
Es una pena observar cómo el mismo Federer que frente a Del Potro no erraba ni un primer saque, ni un winner, ni un passing shot, frente a Nadal sufre y no disfruta el juego como lo hace frente a los demás. El español ha conquistado su cabeza, y cuando las cosas se le complican se lo gana con personalidad, con ese rostro amenazante que le dice: "Como sea, ya sabes que te voy a ganar igual".
Los partidos entre ellos, por supuesto, merecen muchísimos análisis técnicos sobre el juego de cada uno: el progreso enorme de Nadal en todas las superficies, el ataque de Federer sobre el revés del español, el contragolpe feroz de Nadal, y varios apuntes más. Pero más allá de todo eso, Federer juega tocado frente a Nadal, y ni su saque ni su revés ni sus viajes a la red reflejan la convicción de los partidos normales. La final de Wimbledon, donde Federer había sido siempre amo y señor, fue un quiebre definitivo en el duelo psicológico entre los dos.
Si Nadal no jugara lo que juega, no podría ser el número uno, eso está claro. Pero en estos duelos entre dos cracks, siempre termina prevaleciendo la cabeza, y en eso el español parece llevar ventaja, justo a Federer, que humilla a sus rivales por el solo hecho de parárseles enfrente.
Quizás el suizo empiece a torcer el rumbo de esta historia entre los dos el día en que le gane una final de Roland Garros. Pero en ese llanto extenso y compacto de hoy, Federer tal vez reconoció que no sabe qué hacer con Nadal, el que no lo dejaba ganar en París y ahora también se lo impide en los otros Grand Slams. No solo eso: Roger está a un GS de igualar a Pete Sampras, pero mientras esté Nadal del otro lado de la red, se le va a complicar mucho.
Más abajo verán el instante de la ceremonia en que Federer rompe en llanto. El gran Roger no pudo decir palabra y tuvo que volver a su lugar en el escenario. Después Nadal lo invitó a hablar otra vez al recibir su Copa, pero el suizo poco pudo decir. Bien el español, que se sintió obligado a pedir perdón al público australiano, no por todo su talento ganador, sino por haberles quitado la ocasión de ver a Federer coronarse en su 14 Grand Slam.
Personalmente, debo decir que Federer es, para mí, inigualable en calidad, y el juego de Nadal es seguramente el del mejor contragolpeador de la historia, pero no tiene la elegancia y las variantes increíbles del suizo. Federer, pese a los rankings y las finales, es el mejor.
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TEMAS: DEPORTE
31 de enero de 2009
CAMARÓN DE LA ISLA, EL CANTAOR DEL FLAMENCO
Son días de gloria para el flamenco. Sus representantes se pasean por los escenarios del mundo, aclamados como emblemas de una música pura que sale del alma. Tomatito, el Cigala, Ketama o Paco de Lucía son algunos de los nombres que cautivan al público internacional. Y entre ellos sobresale el de ese gitano ya fallecido, al cual hemos venido homenajeando desde el margen derecho en las últimas semanas. Camarón de la Isla, que de él se trata, nació en San Fernando (Cádiz) el 5 de diciembre de 1950. Su apodo se debió al color de su cabello. Le decín "Camarón de la Isla" debido a que su lugar de nacimiento está ubicado en la lengua de tierra que precede a la península donde está Cádiz (ciudad donde murió Bernardino Rivadavia), y que está separado de tierra firme por un brazo de mar.
Ya desde los siete años empezó a pasear su talento en medio del malestar económico que aquejaba a su familia, al que se sumó la muerte de su padre (tenía siete hermanos). En sus primeras apariciones fue visto por los grandes cantaores de la época, como el mismísimo Caracol.
No abundaré en detalles de su biografía, que pueden ver en los enlaces que voy dejando. Solo decir que cantó con todos los grandes de su patria, y se nos fue temprano, a los 41 años, de la mano del tabaco y las drogas. Curiosamente, murió en Badalona, en Cataluña. Existe un monumento en su honor en La Línea de la Concepción, frente al Peñón de Gibraltar, y donde se había casado en 1976.
En 1989 grabó el disco más vendido de la historia del flamenco, "Soy Gitano", cuya canción cabecera he querido seleccionar (con algunos efectos visuales bastante peculiares) para los videos que completan mi homenaje, junto a las letras de Machado en "La Saeta", con introducción de nuestro viejo conocido Joan Manuel Serrat y guitarra del también famoso Tomatito. Ese disco que nombramos, más "La Leyenda del Tiempo", que según dice los que saben revolucionó el flamenco, son dos obras maestras del género, un género que al igual que el fado o el tango, se originó en el alma misma de todo un pueblo, el gitano.
Como suelo hacer, relato brevemente cómo se ha dado mi relación con el flamenco. En 1995, en un viaje inolvidable por Cádiz y Andalucía, fui a ver y aplaudir a los bailaores en Granada y Torremolinos. En este último lugar me encontraba con dos rosarinas, una de las cuales estaba aprendiendo a bailar este género en Rosario. De repente, las bailarinas andaluzas bajaron del tablao y me invitaron a subir. Por supuesto era algo que hacían eligiendo a alguno de entre los turistas, aunque una vez que hube subido me puse a zapatear y no quería bajar, hasta que me lo indicaron diplomáticamente. Más allá de la anécdota, recuerdo cómo sentí la sangre correr por mis venas cuando fui a disfrutar del flamenco en aquel lugar de Sevilla. Hoy Paula y yo tenemos varios discos en nuestra frondosa discoteca, y de hecho zapateamos en nuestra entrada a la fiesta del casamiento (o por lo menos, yo lo hice en versión muy casera aunque no por eso menos esforzada).
Con respecto a Camarón en particular, llegué a él gracias a mi amigo Valentín -padrino de Pedrito- que me regaló el disco al que hoy hago honor allá por marzo de 1998, en Madrid.
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TEMAS: MÚSICA
20 de enero de 2009
EL HEROÍSMO DE AMAR
Hoy se cumplen 47 años del casamiento de mis papás. No repetiré el relato de cómo se conocieron, pero se me ocurre una reflexión sobre un ingrediente esencial en la promesa de vivir todo el resto de la propia vida junto a alguien: heroísmo.
En los tiempos que corren, la volatilidad suele marcar muchas relaciones humanas. No es que no lo hiciera antes, pero cabe la impresión de que antaño los compromisos eran más fuertes y se cumplían más. Romper una promesa costaba más caro, y si las personas lo hacían trataban de ocultarlo. Las cosas han cambiado, y actualmente un matrimonio de 47 años puede hasta recibir críticas de los que no creen en el amor de largo plazo. La sola idea de matrimonio, que es un compromiso libremente asumido, digámoslo, está a contrapelo de la adoración por el momento presente.
El matrimonio es un proyecto irrealizable sin amor.
Por esto y algunas otras razones es que pienso que en el contexto actual, el matrimonio supone una cuota considerable de heroísmo. El héroe es aquél que, pudiendo conformarse, trasciende su estado y quiere ser más desafiando la inercia. Esta idea se me hace muy aplicable a los matrimonios de hoy en día, que creen y no se resignan al lánguido escepticismo. Casarse y tener hijos, hoy, supone levar anclas y partir hacia la aventura cual Colón a la ancha mar.
En sus "Meditaciones del Quijote", Ortega y Gasset escribe: "¿Cómo hay modo de que lo que no es -el proyecto de una aventura- gobierne y componga la dura realidad? Tal vez no lo haya, pero es un hecho que existen hombres decididos a no contentarse con la realidad. Aspiran los tales a que las cosas lleven un curso distinto: se niegan a repetir los gestos que la costumbre, la tradición y, en resumen, los instintos biológicos les fuerzan a hacer. Estos hombres llamamos héroes. Porque ser héroe consiste en ser uno, uno mismo. Si nos resistimos a que la herencia, a que lo circunstante nos impongan unas acciones determinadas, es que buscamos asentar en nosotros, y sólo en nosotros, el origen de nuestros actos. Cuando el héroe quiere, no son los antepasados en él o los usos del presente quienes quieren sino él mismo. Y este querer ser él mismo es la heroicidad.
"No creo que exista especie de originalidad más profunda que esta originalidad práctica, activa del héroe. Su vida es una perpetua resistencia a lo habitual y consueto. Cada movimiento que hace ha necesitado primero vencer a la costumbre e inventar una nueva manera de gesto. Una vida así es un perenne dolor, un constante desgarrarse de aquella parte de sí mismo rendida al hábito, prisionera de la materia".
Para mi madre, que se animó a viajar al sur para vivir en un país exótico junto a un hombre a quien había visto un puñado de veces, y para mi padre, que desafió las expectativas para casarse con una rubia de Norteamérica, va este homenaje. Ambos se desgarraron un poco, al decir de Ortega, y emprendieron la aventura que ahora los premia con cinco hijos y trece nietos. Quisieron ser ellos mismos, y con su humanidad como bandera, hoy son héroes.
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15 de enero de 2009
OTRA VERSIÓN SOBRE CRISTÓBAL COLÓN
Alguna vez escribí en este rincón sobre Colón y el descubrimiento de América, e incluso mencioné la posibilidad de que el marino hubiera probado el chocolate, originado en nuestro continente. A través de La Historia en Video, un blog que recomiendo, hallé hace un tiempo un documental que se llamaba "El Secreto de Colón" y sostenía la hipótesis de que el ¿genovés? poseía información exclusiva antes de ofrecer su proyecto a la corona portuguesa primero, y a los Reyes Católicos después. Es más: se sostiene allí que don Cristóbal tuvo que revelar parte de este secreto para obtener apoyo financiero para su viaje.
Esta versión está respaldada por el prestigioso historiador español Juan Manzano y Manzano, quien sostuvo la teoría del predescubridor, es decir, la idea de que alguien había estado en América unos años antes que Colón y le suministró datos desconocidos al almirante.
Como quiera que sea, el documental está muy bien hecho y vale la pena verlo para saber un poco más sobre el tema. Dura 50 minutos, e incluye buenas vistas del paisaje que Colón encontró a su llegada a América.
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TEMAS: HISTORIA
13 de enero de 2009
LA CULTURA ES DIVERTIDA
En el suplemento ADN de La Nación publicaron una interesante nota sobre el aburrimiento. Curiosamente, aparece allí la melancolía -a la que me referí la semana pasada- como un sentimiento similar al aburrimiento, y aunque la autora los distingue, la diferencia no queda del todo clara.
"Mientras que la melancolía hunde sus raíces en una tradición aristocrática, asociada a la sensibilidad y a la belleza, el aburrimiento es un descastado", dice Diana Cohen Agrest. No entiendo muy bien qué tiene que ver un sentimiento con una analogía de clase.
Más allá de esto, creo que el aburrimiento está relacionado con la pérdida de un sentido cabal en nuestros actos. Vale decir: cuando no sabemos bien a dónde vamos, hay días en que el tedio nos somete a su insoportable pregunta: "¿Y entonces qué podemos hacer?". La cultura es la respuesta. Es ella la que colorea nuestras vidas, ya sea si le llamamos "evasión" o "cultivo".
El hombre culto que conoce su ciudad no se aburre nunca en ella. El que tiene una cultura de las relaciones humanas siempre encuentra un cierto placer en el arte de la conversación y la observación de la naturaleza humana. Quien ha mamado una cultura del deporte, admira a todos ellos. Y así podríamos seguir.
Aburrirse es más difícil que divertirse.
No me extiendo más, dejo al amigo lector con la nota que ha motivado estos amagos de reflexión.
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TEMAS: FILOSOFÍA CASERA
8 de enero de 2009
DEFENSA DE LA MELANCOLÍA
El otro día alguien que lee este blog me dijo que yo era melancólico, porque siempre recordaba (y añoraba) cosas del pasado. Vamos a ver si ser melancólico, pues, es bueno o malo.
Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra "melancolía" significa: "Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada". De acuerdo a esta definición, quien esto escribe sería un ser aburrido, indolente, apático ante los placeres y aconteceres de la vida. Con la autoridad que me da el conocer a quien esto escribe mejor que nadie (o al menos eso creo), debo decir que la melancolía no es una cualidad que se corresponda conmigo.
Vamos más allá a ver si hallamos otra definición que se acerque a lo que aquella persona quería decir. Según el Diccionario Insólito de Luis Melnik, el origen etimológico de la palabra "melancolía" es "bilis negra". Ésta era una de las cuatro sustancias o humores que, de acuerdo a las teorías del medioevo, por su preponderancia determinaban el estado físico y mental de las personas. El exceso de "melas", negra, y "khole", bilis, causaba depresión y tristeza. Nuevamente debo decir que esta definición tampoco coincide con la personalidad de este servidor.
Seguramente estas definiciones, con ideas parecidas, eran las que tenía el impresionista (aunque hay quien niegue que lo fuera) y pintor de bailarinas Edgar Degas cuando creó y tituló la obra "Melancolía", que ilustra estas líneas.
Existe un ensayo atribuido a Aristóteles llamado "El hombre de genio y la melancolía", que también se dice fue escrito por un discípulo suyo, Teofrasto. Dado que entre las muchas lecturas que me falta cumplir está la de este librito, no hablaré de él y tan solo lo menciono como referencia sobre el tema.
Si por melancólico se entiende el tener un fresco recuerdo de épocas pasadas, felices o no tanto, entonces me declaro melancólico. En todo caso, quien tiene la fortuna de poseer buena memoria está a un paso de ser melancólico, si aprovecha esa condición para solazarse ante el recorrido imaginario por situaciones, rostros y etapas que le proveyeron alegría y, por qué no, felicidad en el ayer. Eso no significa que el memorioso descuide el presente o el futuro, o que viva deprimido y cantando tangos por la vida que se fue como el agua entre los dedos. Por el contrario, al traer esos recuerdos al hoy, la melancolía alimenta el día de la fecha con pan de otras temporadas y predispone favorablemente al ser humano para lo que se viene.
El hombre es, se me ocurre, el único animal que tiene el privilegio de manejar de manera autoconsciente sus recuerdos, sus sentimientos y sus proyectos. Vale decir: así como podemos tener un buen momento al recordar un momento feliz, también podemos gozar por anticipado con la ilusión de un instante que llegará en el futuro más o menos próximo. Un día, poco antes de casarme, pasé con mi hermana por el salón donde iba a ser la fiesta de mi casamiento y me sonreí; entonces ella me dijo: "Te emocionas antes de que haya pasado". Y es que el hombre puede gozar de un momento también antes de que éste ocurra. Siempre, siempre, tenemos por delante algo que nos hará sonreír más de la cuenta: una visita, un viaje, un nacimiento, un regalo o lo que fuere. Es una especie de melancolía hacia delante, que para los creyentes trasciende incluso las fronteras de esta vida.
Si la melancolía se tiñe de depresión, ahuyentémosla, pues. Pero si nos fabrica una sonrisa en medio de una jornada cualquera, sea ésta alegre, triste o rutinaria, entonces que sea bienvenida y, más aún, estimulada. Tal vez en esta época en la que parece que lo único que importa es el momento presente, la sensación y la experimentación de todo, mi postura suene un poco descolocada. Pero finalmente, suenan los "revivals" de música ochentosa en las discotecas, y la melancolía se adueña de esos presentes absolutizados.
Sobre esta deificación del presente, pueden venir bien las palabras de Séneca en sus Diálogos: "Es propio de una mente segura y tranquila discurrir por todos los momentos de su vida; en cambio, el alma de los ocupados está como sometida al yugo y no puede volverse y mirar hacia atrás. Su vida se sumió en lo más profundo y, así como por más que ingieras nada aprovecha si debajo no hay recipiente que lo reciba y lo conserve, así de nada sirve el tiempo que se te dé, si no hay dónde se deposite: se escapa a través de las almas rotas y agujereadas".
Como posdata de estas reflexiones echadas sin demasiado método, dejo aquí una canción de Serrat que me despierta melancolía a mí y, espero, al amigo lector.
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TEMAS: FILOSOFÍA CASERA
3 de enero de 2009
EL CLUB DE LOS QUE NO TIENEN PRISA, POR CARLOS DUELO CAVERO
En estos días en que las celebraciones se prestan a encuentros familiares y lánguidas tertulias con amigos, el reloj, tirano él, se rebela contra nuestra pachorra e intenta apurar las sobremesas y escupir el placentero asado de la plática. En este ambiente, cobra actualidad un artículo que publicó mi tío Carlos en La Prensa el 3 de marzo de 1988. Este club al que él se refería en su nota, con el cual me identifico y al que mi amigo Arturo se habría afiliado seguro aunque sin prisa, me trae a la memoria mi etapa de cajero en el Citibank, cuando nuestro grupo de tareas se hacía llamar "Los Sin Apuro".
El mote autoimpuesto, del cual fui autor intelectual, se debía a que no entrábamos en el vértigo sin sentido del recuento monetario y repasábamos los fajos de billetes tranquilamente, mientras charlábamos del último clásico del fútbol argentino, de las mejores bandas de rock o de alguna anécdota de la noche porteña, y cada 45 minutos cambiaba de lado el cassette de turno. Eso sí, éramos los mejores cajeros, y trabajábamos igual o más que los demás.
A Arturo va dedicado este artículo de mi tío, entonces, que dice así:
En medicina hay una enfermedad cuyo cuadro está caracterizado por la imperiosa necesidad de mover las extremidades inferiores que experimenta quien la padece. Es el "síndrome de las piernas inquietas", que también podría ser el título de una novela de misterio. Se manifiesta sobre todo esta enfermedad por los síntomas sensitivos de naturaleza sumamente desagradable, localizados casi siempre en el interior de las pantorrillas, no en la piel, que provocan en el paciente una apremiante necesidad de movilizarse, caminar, incluso de correr o andar de un lado a otro continuamente.
¿A dónde vamos?
El síndrome de las piernas inquietas o el anxietas tibiarum, como también se la denomina, parece atacar a la mayoría de los habitantes de Buenos Aires. Basta dar una vuelta por el centro para poder apreciarlo. La gente camina como víctima de este extraño síndrome, a veces atropelladamente, pisándose los talones, sin que las luces de los semáforos ni el paso de los vehículos logren detener su marcha.
La obsesión de la prisa en todo, el agresivo dinamismo de las relaciones sociales, de los negocios, de las comidas rápidas -los lamentables fast food- se han adueñado de los menores actos de la vida cotidiana haciendo de la existencia un vértigo permanente. Y quien dice "piernas inquietas" dice autos superveloces, motos como exhalaciones, aviones supersónicos.
- Este fin de semana volví de Pinamar en tres horas y media -se ufanaba un compañero de trabajo- Salí a las nueve de la noche y a la una estaba durmiendo en casa.
Lo cual no impidió que a la mañana siguiente llegara tarde a la oficina. ¿Para qué la proeza? ¿Para que en un segundo fatal el próximo weekend se la destruya un caballo suelto en la ruta o una bicicleta sin luces traseras?
Dos grandes escritores franceses, Gide y Proust, al condenar la manía de la prisa, del perpetuo movimiento, de la propensión a "estar en el ruido" diríamos hoy, coincidieron en una cita de otro francés, egregio pensador: Blas Pascal. "Todas las desgracias de los hombres -dijo el padre de las Pensées- provienen de una sola fuente: no saber quedarse tranquilos en una habitación".
Los hombres quietos
En Londres existe desde hace varios años un club compuesto por caballeros de buen juicio y fino espíritu: "el club de los que no tienen prisa". En los estatutos sus fundadores puntualizan que la velocidad y el dinamismo están realizando una labor destructiva contra la humanidad. Los flemáticos socios de la simpática institución no quieren saber nada de urgencias. Se atrincheran en los mullidos butacones con su whisky o su sherry y resisten estoicamente los embates de la locura que reina afuera. Para ellos toda prisa tiene un fondo de esnobismo (de S.Nob., abreviatura de Sine Nobilitate, sin nobleza), de inutilidad.
Clubs para todo
Los ingleses siempre se distinguieron por sus clubs a menudo excéntricos, y el de "los que no tienen prisa" no es por cierto el más singular. Uno de los más antiguos fue el Club de las Cabezas de Ternera (Calves Head Club), republicano, que se formó en la época de Oliverio Cromwell. Sus socios, tan sacrílegos cuanto irreverentes, se reunían en un banquete cada 30 de enero, aniversario de la decapitación del rey Carlos I y, en conmemoración del regicidio se despachaban una cabeza de ternera como plato principal después de haber consumido otras exquisiteces tales como ostras en escabeche y lengua a la escarlata cocida en malvasía.
También hay memoria de otras asociaciones peregrinas como el club de los gordos, de los duelistas, etcétera. Pero sin duda ninguna tan sensata, atinada y razonable como el club de "los que no tienen prisa", a quienes el síndrome de las piernas inquietas no parece afectar mayormente. La vida con prisa -filosofan sus conspicuos members- es casi siempre una vida muy corta ¡Ay!
Nota del blog: Los hipervínculos que he agregado no son, por supuesto, obra de mi tío, sino que vienen a reconfirmar mucho de lo que él escribía, para lo cual se nutría exclusivamente de libros, conversaciones y saberes propios.
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TEMAS: TÍO CARLOS
31 de diciembre de 2008
CHAU 2008, GRACIAS POR TODO
El año pasado, en este mismo día, había hecho un recorrido por la música que habíamos incorporado a nuestro patrimonio cultural en el 2007. Podría hacer lo mismo ahora, pero llego tan cansado a esta fecha especial que no me quedan energías para sistematizar esas adquisiciones por escrito. En cambio, me permito un ramillete de reflexiones.
Este año nos ha dejado sin la Abuelita Cupy, sin Totó y sin nuestra vieja amiga Perla, que bien habría disfrutado si hubiera podido conocer a la gran novedad del 2008: Pedro Felipe. Pedrito, nuestro tercer hijo y primer varón, es quien me observa tostada en mano, mientras recorro el teclado presuroso porque tengo que bañarlo para ir a festejar el año que se nos viene. Por allí se dejan oir unas vocecitas: son Sofía y Valentina, que intercambian libros o juguetes para llevar a lo del Tío Fernan, mientras su mamá duerme exhausta la última siestita del año, un lujo que yo no podré darme.
En estos días, las personas parecen más buenas, aunque más no sea porque tienen más feriados disponibles. Se sonríen, se desean buena ventura y se acercan mostrando facetas quizás desconocidas en un tiempo más rutinario.
El año que se va, que alguna vez fue el que llegaba, nos deja con algunas metas sin cumplir, con sorpresas que no deseábamos y otras que sí, y con un balance que nos obliga a mirarnos a nosotros mismos para brindar con nuestro espíritu, perdonarnos y felicitarnos por lo que hicimos bien, poco o mucho.
Entre las muchas cosas que solemos desear al otro en cada año nuevo está la paz. Ella está más cerca de lo que quizás suponemos. Se esconde allí, con los que nos dejaron en el año que pasó, y en los ojos de los que llegaron a nuestras vidas. Es la paz del alma, la que se asienta en la certeza de haber hecho todo lo posible y haber sido fieles a nuestra naturaleza. Cuando hacemos lo que el ser nos manda, nos acercamos a la perfección que nos estaba destinada en el día en que nacimos. No somos perfectos, pero sí perfectibles.
El año que termina se va siempre con una sonrisa del tamaño de nuestras luchas. Tal vez no hayamos logrado todo lo que queríamos -quizás porque no lo queríamos lo suficiente- pero la serenidad de espíritu reside en saberse cansados, exhaustos, agotados de haber dado todo lo que podíamos para responder a nuestras metas y nuestros sueños. Allí nace la sonrisa genuina que nos brota cuando chocamos nuestras copas con el prójimo.
Feliz 2009 para todos ustedes, los lectores que llegan a estas costas en busca de un rato de solaz. Esta noche, mi copa también chocará con la de ustedes.
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TEMAS: FILOSOFÍA CASERA
24 de diciembre de 2008
FELIZ NAVIDAD

En la mirada entre Jesús y su Madre, que podemos ver en el detalle de este exquisito cuadro de Giotto sobre el Nacimiento, está el encuentro entre la Humanidad y su Misterio, que se expresa en el amor.
Deseo a todos los lectores de este humilde espacio que la Navidad les traiga paz y alegría a sus corazones.
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TEMAS: VALORES
20 de diciembre de 2008
TOTÓ Y EL REINO DE LA ALEGRÍA

Totó se ha ido ayer y nos ha dejado, paradójicamente, con una sonrisa en nuestros rostros. Cuando alguien deja los ropajes terrenales para partir a la eternidad, deja aquí sus valores, que heredan quienes lo despiden.
Mi tía siempre fue una dama de la alegría. El mismísimo día en que su larga despedida comenzó, la mencioné en este rincón a propósito del bosquecillo donde vivía un grupo oculto de enanitos.
Mi primer recuerdo franco de ella surge de uno de mis cumpleaños infantiles, tal vez cuando llegué a mi primera década. Escudado en mi inútil timidez, fui a soplar las velitas y Totó me estampó el rostro en la torta bañada en merengue. Mi mueca impotente de aquella ocasión se ha transformado en una ancha sonrisa al recordar la escena.
Quizás el mejor homenaje que pueda rendirle a mi tía sea un paseo imaginario por la quinta. Porque Totó y la quinta son lo mismo. Ese lugar matizó mis primeros quince años a tal punto que allí estuve a punto de perderme yo en la eternidad. Como me dijo mi padrino salvavidas, en la agridulce jornada de ayer: "La última vez que nos vimos fue en el fondo de una pileta".
La canchita de fútbol de la quinta fue el primer templo de mis liturgias futboleras. Allí llevábamos nuestra pelota naranja de plástico y ensayábamos pases mágicos con mi hermano y mi primo Carlitos, mientras Totó disponía las mesas del almuerzo y Tío Fernando hacía el asado. Recuerdo particularmente un centro de mi hermano, que impulsado por mi cabezazo en palomita terminó en el ángulo superior derecho. No jugábamos ningún partido, ni siquiera un "mete gol entra", pero lo recuerdo como un gran cabezazo, y debía tener diez años. Cuánta alegría me daba cambiarme en el cuarto de las raquetas de madera y salir corriendo hacia la cancha como si estuviera emergiendo del vestuario del Maracaná...
Ya he contado que en la quinta aprendí a andar en bicicleta, gracias a mi prima Dolores. Para subirme al viejo vehículo, ponía un pie sobre el estacionamiento de bicicletas e impulsaba un pedal con el otro, con el fin de tomar un poco de velocidad y hacer equilibrio. Entonces, cuando me lanzaba por el camino empedrado de la quinta y lograba dar una vuelta completa, la alegría era mi bandera.
Athos fue otro personaje de ese escenario, que representó para mí el primer perro amigable de mi biografía. Un cocker sociable y movedizo, muy diferente de otros anteriores que me habían tirado al suelo, no sé si por impulsivos o por agresivos ante el terror que me inspiraban. Recuerdo a un ovejero alemán que se abalanzó sobre mí y se me hizo una especie de monstruo cavernario. Los perros eran para mí, hasta que conocí a Athos, una subespecie de los basiliscos que a su sola visión, no me mataban pero me hacían llorar y temblar. Athos, en cambio, andaba siempre de acá para allá con sus patitas cortas, y podía acariciarlo un poco. Un día se fue buscando nuevas aventuras, por la zanja del costado de la cancha, y no lo vimos más. Athos era alegría pura en versión perruna.
Totó se ha ido, pero tras de sí dejó su alegría, la que veo en Tío Fernando y sus hijos, y sus nietos, que adoraba. Es la alegría que ella mamó en su propia familia, con mi papá, con Tío Paco y con Tío Carlos. La alegría que resistió a una guerra cruel y una desesperada fuga entre sombras, al exilio de su Barcelona querida a esta Buenos Aires nueva, y a la pérdida demasiado temprana de un padre cansado. La alegría que nosotros también hemos heredado y queremos regalarles a nuestros propios hijos.
Esta Navidad tendrá un aire de melancolía, pero todos sonreiremos y brindaremos y cantaremos, y Totó estará entre nosotros, en cada regalo, en cada oración y en cada broma.
Y en mi próximo cumpleaños, el merengue de mi torta brillará intacto, pero cuando nadie me vea me pasaré apenas un poquitín de él por la punta de la nariz, y un guiño de arriba caerá sobre mí, tiernamente.
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TEMAS: FAMILIA